viernes, 19 de septiembre de 2014

Eduardo Espósito


Tríada poesía, marzo de 2006






Bitácora


Nací por fin hermanos (mayo del 56)                                           
en esta dulce amarga picante insípida tierra argentina
nací en Buenos Aires en Paso del Rey
nací en tantos lugares casi todos con agua


Como ven estoy parafraseando a César, el hijo de Baldomero, y acomodándolo a mi realidad.
Paso del Rey, niñez privilegiada de tan viva. Un bosque de eucaliptos y casoarinas, las ciruelas verdes del vecino, capturadas a las cuatro de la tarde de un verano laxante. Y el Río, ese Reconquista alguna vez limpito, marabunta de agua brava, lavándonos el barrio por la fuerza.
Hasta que decidí irme lejos.
Y ahí estaba yo en Gral. Roca “Río Negro y piedra”, sin saber que esa otra agua, más nostálgica y desértica, iba a recobrar al poeta quinceañero, que creía perdido.
Y hubo un centro de escritores muy querible, y pequeños recitales y hermandad.
Corría 1991, cuando regresé a mis pagos pasorrelenses. Diez años patagónicos habían dejado huella.
Era hora de poner manos a la obra en el oeste bonaerense, tan siestero y abúlico, según mis nuevas e inmaculadas concepciones poéticas.
Fueron dos talleres literarios, los que me proporcionaron los ingresos necesarios para continuar, y también el acicate para permanecer en Bs. As. Uno en la ciudad de Moreno (¿Cuál era mi vaso?) y otro en Gral. Rodríguez (Elementales Leches). Todavía siguen brindándome las satisfacciones de un poeta comprometido (Con la poesía ¿con qué otra cosa podría ser?). Amén de esto, Dios me ha premiado con dos libros y medio: El niño que jugaba a ser rayo (El Francotirador, 1992), Violín en bolsa ( El Francotirador, 1995) y el medio : Una novia para King Kong (Amaru, 2005), digo medio, porque todavía está en prensa, y la ansiedad, ustedes me entienden, crece a dos antiácidos por página.
Es así nomás, el sino del poeta.
“A esta luz me dieron a esta luz me doy
y bueno soy argentino”




Poesía


El gusto es mío:

-¿Cuáles cree que son sus mayores defectos?- me pregunta la homeópata hahnemanniana, tratando de descubrir algún vestigio de la “pena enfermedad” de que hablaba Juancito Gelman
-Si yo lo supiera, estaría sano doctora- le digo.
Escribo esta pequeña y reciente crónica, pensando en lo difícil que es hablar de uno.
¿A qué magia acudir que, deslizándome unos grados apenas del camino poético al discursivo, me permita decir algo de lo que creo ser o significar para mí mismo y para los demás?
Constantemente repito una frase acuñada hace tiempo, en los albores de mis talleres literarios: “Sé que les cuesta leer en voz alta por primera vez. Acaso leer la propia poesía, sea como un strip-tease en el Columbia, con absoluta ingravidez, y un público que imaginamos ávido por descubrir nuestros recovecos más oscuros y desde todos los ángulos”
Y es que este idioma dentro del idioma, que nos desvela (nos saca velo a velo) hasta dejarnos como mamá nos trajo al mundo, es quizás la mejor manera de decir algo de nosotros mismos.
Es probable que admire mucho más a Homero que a Demóstenes, así como, me maravillo no obstante, de aquellos poetas capaces de expresar superlativos discursos, aún con varias piedras en la boca.
Eso sí, me es sumamente sencillo reconocer las primeras trazas de mi impronta literaria, en un exótico cóctel adolescente.
Lamento no poder incluir a mis profesores de literatura como quisiera. Es que me anclaban a un pasado condenadamente eterno.
Diría que Linterna Verde habló con Ray Bradbury, que habló con el flaco Spinetta, que habló con Artaud, que me susurró al oído –pibe de esto y de aquello también se hace poesía- y así fue. Cuánta razón tenía Stephen Spender al decir que “la técnica de que un poeta necesita, es la más adecuada a la experiencia de la vida de él, y sólo él, puede expresarla en poesía”.

Al margen de esto, debo reconocer que me sorprende el hecho de que Oliverio se haya distanciado de Borges El Magno, por haberlo llamado Peter Pan. Para mí sería un genuino motivo de orgullo, si cabe esta palabra.
Giovani Raboni, poeta milanés dice: “La poesía es el lugar donde nada se agota, sino todo se verifica, ideas, sentimientos, elecciones.”
El lugar donde nada se agota ¿El país de nunca jamás? ¿Qué tiene de malo “tratar de crecer y no de sentar cabeza”? No me incomoda parecer Peter Pan, no me ofende en absoluto. Quizás por eso me anime a desnudar algo de este espíritu ¿inmaduro? a los ojos de ustedes.
Quizás por eso me anime a hacerlo con la ingravidez como cómplice, y asemejarme así un poquito al denostado por Borges. A ese ser volador que tantos poetas-garfio envidiaron, al ver crecer sus cuerpos día a día, y perder al niño para siempre.
Después de todo ¿no es desnudo edénico, el estado original del hombre? ¿No lo es la poesía?



Poemas de Eduardo Espósito


De: “Una novia para King Kong”
Ediciones Amaru (2005)


Esteatopigia

Los Graffitis repiten insolentes
los contornos ampulosos de la Venus de Willendorf
Tetas al menudeo
y un llamado de atención algo rabioso
a esta ciudad cada vez más asexuada.


 
 Corazón cuneta

 
Y quedaron tus piernas lamidas por un gato
                                                                         allí
como dos flores pisadas al descuido
entre los pliegues tumefactos de una sábana agraviada
y en lo alto el velamen de tus dedos que danzaban
acariciando el poco aire respirable que dejamos.
           Habíamos jadeado reído paladeado
           Habíamos bebido fumado tarareado
Aún andaba el amor rebotando
                                             entre paredes impermeables
donde la lluvia del mundo no atinaba a reventarse
y el humo
un bajo fondo biselado hacía el "todavía" más intenso.
Afuera era la noche irremediable
arrojando sus garfios para abordar el alba
la luna en un suspiro en blanco mate.
            Habíamos aullado hervido blasfemado
            Habíamos mordido besado y estallado
            Habíamos sido hermosos sin querer. 





 Honduras

Todos guardan un monstruo debajo de sus camas
una sustancia viscosa
gris
inacabada
la gestación interrumpida de algún ángel
olvidado de Dios y de los hombres
todos lo alimentan cada noche
con la leche nutricia de sus sueños
y lo malcrían
en mundos más allá de las palabras
en parajes de óxido y de nieve
y cuando todos salen a cumplir con el día
ellos arrastran sus ventosas
debajo de otros muebles.
Deambulan por la casa
son sobras de la sombra
oscuridad.
Todos guardan un monstruo debajo de sus camas
una mascota para el sueño
pero nadie se fía en verdad lo suficiente
como para dejar colgar su mano
hacia el fondo de esa pena.
 


 
Star Trek
 

Bitácora de vuelo.
Fecha espacial 29 punto 2.
Hemos abandonado la órbita del kiosco.
El Sr. Spok viene de nalga.
No salgas madre
 
a comprar nada que oscurece. Comamos lo que hay.
Ellos están afuera de garra hostil
 
y sueños fríos.
Subamos al puente.
Uhura se las está viendo negras sin nosotros.
Madre
ponele doble llave y pasador a la puerta.
Si viene Jim quiero saberlo antes.
Los controles no responden.
Los remiseros mueren
y ni Mc. Coy puede salvarlos.
Tres en la nuca.
Tres de lásers, ajustados al mango.
Ellos están por todas partes Madre
y nos fríen a tiros
y disparan de diez como invisibles:
Los nuevos viejos mostros del capítulo I
“Orígenes de la humanidad” de Fabio Zerpa
cuando la tierra era una nube de gas Madre
y ellos viajaban en banda de 11 metros
antes que Spok
antes que Gene Roddenberry.
 
Los viejos mostros maldadosos
que succionan la sangre de la gente
con mordida de tábano
chupando y sometiendo
chupando y anestesiando.
Y vos que me decías.
“No temas a los que matan el cuerpo
pero el alma no pueden”
y cháaauu               yo te creía
y me volaba al U. S. S. Enterprise
que era mi empresa y Corralito y mi refugio
en  la oscuridad del hiperespacio Madre
y hasta me animaba a canjear tus vueltos
por caramelos o revistas mexicanas
a cualquier hora
en el polirrubro de Juancito.
El mismo Juan que ejecutaron los mostros
hace un año a pleno día
frente a su esposa y sus 2 hijos.
Vení mamá a los tubos fotónicos
no salgas a comprar nada que hace miedo
comamos lo que hay.
Ellos están afuera
tienen lásers de a matar
¿Y si mejor jugamos a lo de antes?
¿Dale que llamábamos a la cana
orejona de Vulcano
y los hacían de goma como la federal?
¿O dale que me dabas el control remoto
y yo mismo los barría
o los teletrasportaba al planeta de Utilísima?
Y a sufrir de verdad
mirándose el programa entero
los muy mostros.
Adelante Sr. Sulu a toda máquina
 
porque esta es la hora
esta es todas las horas
todos los programas Madre.
La conquista de mi espacio.
El gran reto.


 

Monoteísmo

Dios creó a Darwin a su imagen y semejanza
y vio Dios que era bueno
una monada.        
                                           


 

Ante

                                                                             
 Qué es un antipoeta
                                                                              …………………..........
                                                                              Un bailarín al borde del abismo?
                                                                                                          Nicanor Parra
Desnudo
a pie enjunto
saliendo del ensayo por el más punto de fuga
Como si todo
Como si algo
Como si nada
                   valiera un solo escenario
No hay butacas ni moños
A lo sumo un nubarrón de arcilla.
Copelia duerme de aire y nicotina
                   y él a 28 milibares de colapso
apunta el último tendón al precipicio.





Una novia para King Kong

King Kong buscó inútilmente una novia
                                           toda su vida
pero su fracaso no fue culpa del azar
tampoco una cuestión de más o menos piel
ni de tamaño
ni de forma
Kong buscó en vano lo que otros
menos utopistas
menos peludos
menos gigantes
menos monos
hace tiempo intuyeron leyenda
No existe un ser en la escala zoológica
tan frágil lampiño o rosadito
que pueda sostenerse en una mano.



 
Poemas inéditos

 
Todo fluye

Un hombre entra en el río
dispuesto a refutar a Heráclito
Trastabilla
Pierde pie
Es arrastrado por las aguas
Otro hombre será hallado muerto
en un río al que nunca entró
mañana
                                      


 
Nenúfares de carne
 

Qué busca esa mujer en la madera del tiempo?
Ha ligado la noche con saliva
Con saunas de su cuerpo derrite los barrotes
Cama y celda son uno en el recuerdo
Busca clavos de amor?      Seguramente
y en los encastres
flores de prisión de aguas
Nenúfares de carne
En el espejo en negativo de su cuarto un año ido
y el baño de manteca por las noches
Hombres de a dos y en pugna
La verga en ristre
Aquella esgrima púbica y brutal
Qué encuentra esa mujer en las vetas
en los nudos des – nudos de otras vidas?
una verdad articulada?
Limonada Rogé?
La baguette prenupcial?
Su tiempo se contrae desde el vientre
Con el alba inclinado
la matrona se astilla y desmenuza
respirando un destino de viruta
Del polillaje saldrá el huevo
que comerá su ayer


Comic
 
El Capitán Feliz se cree una especie de Quijote pero sin escudero
Su padre fue el Llanero Solitario y su madre una vendedora de Avon
Su niñez fue difícil como la de cualquier superhéroe
 
(Los poderes de un hombre son inversamente proporcionales a su felicidad)
Nunca fue invitado a ningún cumpleaños
Tenía prohibido jugar a las pulseadas en el preescolar
Correr carreras de galgos en el barrio
Usar superpoderes en la cama con las chicas del bachillerato

Los atributos del Capitán Feliz
Supersonrisa amigable que transforma el odio de sus enemigos
en un sentimiento chicloso y lánguido
dejándolos adormecidos y con cara de papa como persona que va a votar
Supervista de rayos X
Para detectar chalecos antibalas explosivos espías árabes
y las tetas escurridizas de su vecina
 
quién desde que lo conoce usa corpiños de plomo
Visión calórica
A consecuencia de las tetas susodichas
Invulnerabilidad (sólo en su interior)
se tomó 1 litro de laca marina cuando era niño
lo que lo hace inmune a los venenos y a las puñaladas
 
aunque le dejan cicatrices exteriores
Puede deglutir ladrillos, hojitas de afeitar
y cualquiera de las superpromo de McDonald´s
sin que su digestión se sienta amenazada
Superfuerza
sumamente útil a la hora del estreñimiento
También puede volar pero sólo a medio metro
del suelo porque sufre de vértigo

Los Archienemigos del Capitán Feliz
El cuartetero
Hábil rival del hombre de hierro
Emplea la denominada música de las esferas
 
(para rompérselas despiadadamente a la hora de la siesta)
Algunos afirman que escuchando su CD al revés
aparece el maléfico mantra cordobés “Marado´ Maradó”
El pastor Susano
Poderoso hechicero de voz hipnótica
Es capaz de transformar a cualquier creyente
genuino en una dócil marioneta sin piolines
No cree en nuestro capitán tampoco en Dios pero predica
su máxima hazaña fue robarle la camiseta de Racing versión descenso
 
La legión de suegras estafadas
Es una coalición internacional que persigue un único objetivo
castrar al Capitán Prolífico.

El atuendo del Capitán Feliz
Camiseta de Racing sin sponsor oficial
Calzoncillo de lycra por el lado de afuera
Pantimedias al tono
Capa prestada (que prometió devolverle a Robin
cuando los superhéroes cobren los haberes atrasados)
 
Antifaz tatuado sobre el rostro para evitar el careteo

Las esperanzas del Capitán Feliz
Poder reír a carcajadas hasta partir el mundo
Poder pegarlo nuevamente
Volar hasta la ionósfera sin que me falte el aire
(Aquí es cuando revelo mi identidad secreta)
y ser aceptado como terrícola sin renunciar a mi marcianidad                
  


 
Extinción (ficción especulativa)
 
Hay coche pa´ hacer dulce
dijo el remisero
y era cierto
Los coches se amontonaban
en las ramas de los árboles
como gorriones descabezados
por el sueño
Unos cien en cada remisería
y la re – miseria en este país
seguía creciendo
y el carnet de conductor
se otorgaba a los diez años
y sólo los bebés no conducían
Atendidos por la coordiniñera
aprendían a manejar ya sin gatear
y las ruedas de mate eran eternas
tomabas 2 por día si había continuidad
y los Don Satur reemplazaron a la vianda
 
y los cartoneros dejaron de serlo
Cada uno con su radio y “me copiás”?
Cada cual con su oficio desvirtuado
      Abogado devenido chofer
      Concejal devenido chofer
      Proxeneta devenido chofer
Cada cual con su diploma junto al parabrisas
y el sesgo inútil de un exvoto
Todos parados esperando un pasajero inexistente
porque todo pasajero era un virtual remisero
y solo se llevaban uno a otro
cuando un coche se descomponía
y ni a la madre llevaba el pobrecito
porque también ella se hacía remisera
y en este país de ensueño o pesadilla
el único oficio diferente
 
era el de los taxistas
Con semejante abulia compartida
no sorprende que saludaran tan felices
el arribo del enorme meteorito.


 

El show de Luisita Balá    

Mi mamá es el lado triste de Carlitos Balá        
El revés de su espejo de cartera
Qué gusto tiene sin sal?
parecen decir sus ojos
cuando se ve obligada a refrenar el corazón
con bajo contenido de sodio
y como el movimiento se demuestra andando
devora kilómetros y kilómetros de tela
con su máquina de coser el porvenir
No parece feliz ni cuando ríe
miente desnudos moretones de torpeza
Simula picaduras
Para ella la cucaracha no es una canción
sino un alien de bolsillo
un horrendo invasor del ultraespacio
Mamá Mamá
cuándo nos vamos? – le digo
y una estruendosa catarata  de reproches
comienza a desbordarse de sus labios
Quién cuidará de Angueto entonces?
y de los nenitos de jardín
del chupetómetro
y de los pisos encerados
A quién (a ver a quién) le gusta encima
 
cargar con una vieja?
Sin embargo muchos opinan por lo bajo
que la doña todavía
está un kilo y dos pancitos adelante
Verás que todo es mentira
Verás que nada es amor – les reprocha ella
No obstante
quizás a causa de su coquetería reeditada
nunca pudieron estos ojos
ver las nieves del tiempo planteando su sien
Culpa de Coleston 2000 seguramente
No mía lo juro
No de mis miedos a perderla
Al final de sus días
como Petronilo está pegando la vuelta
y el mundo le va quedando tan chico
que ya no acierta a recordar en que continente
dejó olvidada para siempre su alegría.

Tríada poesía, marzo de 2006



1 comentario: